Programar tu cirugía de hernia (ya sea inguinal, umbilical o incisional) es el primer gran paso para recuperar tu calidad de vida. Es completamente normal sentir nerviosismo conforme se acerca la fecha, pero la ansiedad desaparece cuando sabes exactamente qué va a pasar. Como cirujano especialista, mi objetivo es que tu experiencia sea segura y sin contratiempos. Por ello, he preparado esta guía preoperatoria sobre cómo prepararte para el día de tu ingreso hospitalario, basada en la evidencia médica más actualizada.
El Ayuno: Las reglas actuales y sus excepciones
Durante mucho tiempo, la regla estricta era no comer ni beber absolutamente nada desde la noche anterior. Hoy, los protocolos internacionales de recuperación acelerada han modificado esto, aunque siempre dependerá de tu caso particular:
- Alimentos sólidos: Debes suspender cualquier comida pesada (carne, grasas, lácteos) exactamente 6 horas antes de tu hora de ingreso.
- Líquidos claros: Puedes tomar líquidos transparentes (como agua o té sin leche) hasta 3 horas antes de llegar al hospital.
Aviso importante: Aunque estas son las guías actuales, tu cirujano y anestesiólogo podrían tener protocolos diferentes, y siempre debes seguir sus indicaciones directas. Además, en algunos casos se puede indicar un ayuno de 8, 12 o más horas. Esto aplica especialmente si padeces gastroparesia o si tomas medicamentos que retrasan el vaciamiento gástrico, como los agonistas GLP-1 (Ozempic, Mounjaro, Rybelsus, etc.).
Medicamentos y suplementos "naturales"
Es vital que tu equipo médico conozca absolutamente todo lo que ingieres. Hay medicamentos, como la aspirina o los anticoagulantes, que deben suspenderse hasta una semana antes de la cirugía para evitar riesgos de sangrado. Un punto fundamental: Nunca omitas mencionar los suplementos "naturales", vitaminas o tés de hierbas. Muchos pacientes creen que por ser naturales son inofensivos, pero varios de ellos pueden interferir con la anestesia o alterar la coagulación de la sangre y también podría ser necesario suspenderlos.
Los Estudios Preoperatorios: Tu pase de seguridad para el quirófano
En una evaluación previa a una cirugía laparoscópica o abierta, lo importante no es solo lo que sabemos que tenemos, sino descubrir lo que no sabemos. Para minimizar cualquier riesgo y garantizar que tu cuerpo está en las mejores condiciones para la anestesia, en toda intervención se deben realizar estudios básicos de sangre:
- Biometría hemática.
- Química sanguínea.
- Tiempos de coagulación.
Si tienes más de 45 años, o si padeces alguna enfermedad preexistente como diabetes o hipertensión, estos estudios básicos se deben complementar con otros análisis y, de forma obligatoria, con una valoración prequirúrgica por un especialista en Medicina Interna.
Es vital que lleves todos estos resultados (ya sean impresos o en tu celular) el día de tu ingreso al hospital.






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