Programar tu cirugía de hernia (ya sea inguinal, umbilical o incisional) es el primer gran paso para recuperar tu calidad de vida. Es completamente normal sentir nerviosismo conforme se acerca la fecha, pero la ansiedad desaparece cuando sabes exactamente qué va a pasar. Como cirujano especialista, mi objetivo es que tu experiencia sea segura y sin contratiempos. Por ello, he preparado esta guía preoperatoria sobre cómo prepararte para el día de tu ingreso hospitalario, basada en la evidencia médica más actualizada.
El Ayuno: Las reglas actuales y sus excepciones
Las guías internacionales de ayuno preanestésico para pacientes sanos sometidos a procedimientos electivos establecen, como referencia general:
- Comida ligera: Debe suspenderse al menos 6 horas antes de la anestesia o sedación. Si la comida incluye frituras, alimentos grasos o carne, puede requerirse un ayuno de 8 horas o más.
- Líquidos claros: Como agua, té o café sin leche, pueden permitirse hasta 2 horas antes de la anestesia en pacientes seleccionados.
Aviso importante: Estos tiempos corresponden a recomendaciones generales de guías internacionales de ayuno para la anestesia y no sustituyen una indicación personalizada. Cada cirujano, anestesiólogo y centro hospitalario puede utilizar protocolos propios según el tipo de procedimiento, tu estado de salud y la estrategia anestésica. Siempre debes preguntar cuál es el ayuno indicado para tu caso y seguir exactamente las instrucciones que te den.
¿Tomas Ozempic, Mounjaro, Rybelsus u otro medicamento GLP-1?
Si utilizas medicamentos como semaglutida o tirzepatida, es muy importante que se lo digas tanto al cirujano como al anestesiólogo. Estos medicamentos pueden retrasar de forma importante el vaciamiento del estómago y hacer que todavía exista contenido gástrico aunque hayas cumplido un ayuno convencional.
Esto es especialmente importante para la anestesia. Si necesitas una cirugía urgente, el anestesiólogo puede considerar que tienes el estómago lleno y tomar medidas específicas durante la inducción para disminuir el riesgo de regurgitación y aspiración.
Si tu cirugía es programada, la conducta depende del medicamento que utilizas, la dosis, si recientemente la aumentaste, cuánto tiempo llevas usándolo y si presentas síntomas como náusea, vómito, distensión o estreñimiento importante. Dependiendo del protocolo del anestesiólogo y del hospital, puede ser necesario suspender temporalmente el medicamento, modificar la dieta de los días previos o tomar otras precauciones.
No decidas por tu cuenta si debes suspenderlo o continuarlo. Pregunta específicamente qué debes hacer con ese medicamento antes de tu cirugía.
Medicamentos y suplementos "naturales"
Es vital que tu equipo médico conozca absolutamente todo lo que ingieres. Algunos medicamentos pueden requerir ajustes antes de una cirugía, especialmente los anticoagulantes y los antiagregantes como la aspirina o el clopidogrel. El momento en que deben suspenderse —o incluso si deben suspenderse— depende del medicamento, del motivo por el que lo utilizas y del equilibrio entre el riesgo de sangrado y el riesgo de formar un coágulo. Por eso, nunca suspendas por tu cuenta un anticoagulante, aspirina u otro medicamento habitual antes de operarte. Durante la valoración te indicaremos exactamente qué medicamentos debes continuar, modificar o suspender. Un punto fundamental: Nunca omitas mencionar los suplementos "naturales", vitaminas o tés de hierbas. Muchos pacientes creen que por ser naturales son inofensivos, pero varios de ellos pueden interferir con la anestesia o alterar la coagulación de la sangre y también podría ser necesario suspenderlos.
Los estudios preoperatorios: llegar bien preparado a tu cirugía
Antes de una cirugía solicitamos estudios preoperatorios para conocer tu estado general de salud y detectar cualquier alteración que pueda modificar el plan quirúrgico o anestésico.
En la práctica habitual en México, estos estudios forman parte de la preparación antes de una cirugía y pueden incluir:
- Biometría hemática.
- Química sanguínea.
- Pruebas de coagulación.
- Electrocardiograma u otros estudios cuando están indicados.
El paquete exacto depende de tu edad, tus antecedentes médicos, los medicamentos que utilizas, el tipo de procedimiento, la anestesia y también de los protocolos del hospital donde se realizará la cirugía. Antes de programarte te indicaré exactamente qué estudios necesitas.
Si tienes 40 años o más, normalmente te pediré una valoración preoperatoria por Medicina Interna antes de la cirugía. Y si eres menor pero tienes alguna enfermedad como diabetes, hipertensión, problemas del corazón, pulmones, riñones o algún otro antecedente importante, también puede ser necesaria.
Esta valoración no significa que exista algún problema. Es una forma de llegar a la cirugía conociendo mejor tu estado de salud, revisar tus medicamentos, detectar si hay algo que debamos corregir antes y planear la anestesia y el procedimiento con mayor seguridad.
Dependiendo de tus antecedentes, en algunos casos también podemos necesitar la valoración de Cardiología u otra especialidad. No te preocupes por decidirlo tú: durante la consulta revisamos tu caso y te explico exactamente qué estudios y valoraciones necesitas antes de operarte.
Es vital que lleves todos estos resultados (ya sean impresos o en tu celular) el día de tu ingreso al hospital.







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